Construcción de una sierra de arco

El mes pasado os comentábamos que teníamos en mente un nuevo proyecto .

Para este, necesitábamos aprovisionarnos de materia prima. Por ello aprovechamos una salida para recolectarla.

Localizamos unos troncos de un carballo caído por una tormenta. Sus raíces no pudieron soportar la fuerza del viento y acabó tumbado en el lateral de un camino natural.

Necesitaremos la parte interior del tronco, la duramadre, que estará seca y si no hace mucho que fue arrancado, estará en buen estado.

Tras elegir un par de secciones, pasamos a cortar

Nos interesa llevarnos solo lo necesario, así que limpiamos los troncos retirando la corteza

Detalle de las secciones. El exterior está húmedo y algo estropeado, pero el interior está en perfecto estado.

Cargamos el material a la mochila y comenzamos nuestra vuelta

Ya en el taller, un par de días de secado para la madera, comprobamos que las capas exteriores de la madera ya tenía unos huéspedes encargándose de devolver a la naturaleza lo que de allí ha salido. Podemos ver orificios de entrada/salida de carcoma, tal y como esperábamos.

Saneamos la parte exterior

Y nos quedamos con la madera saneada.

Ya que van a pasar días hasta que pueda continuar, empapo un tratamiento sobre la madera y la conservo dentro del plástico para que penetre. Con esto me aseguro que no queden insectos xilófagos y que en un futuro no ataquen la madera. Es el mismo tratamiento que aplico a muebles o herramientas que restauro. (al terminar, volveré a impregnar la madera de este tratamiento antes de aplicar un barniz protector)

Pasamos a marcar el corte longitudinal. De este tronco sacaremos dos mitades

Cepillamos para dejar una superficie lisa sobre la que trabajar

De estas dos mitades, nos interesa sacar dos tablones rectangulares. Trabajamos entonces el dorso y los laterales. La madera que sobre la podré utilizar en otros proyectos.

Cortamos uno de ellos a la mitad lo que nos dará los mangos de la sierra.

Marcamos el diseño que tendremos que seguir para vaciarlo. La parte en la que insertaremos las espigas, la dejaremos por ahora sin tocar para que permanezca liso.

Presentamos los elementos para confirmar dimensiones y medidas

Mangos recortados y vaciados

Pasamos a realizar el mástil. Primero dejarlo perfectamente recto y angulado

Empezamos a dar forma al mastil

Una vez vaciada la forma del mástil, continúo con el perfilado de los mangos.

Enfrentando las piezas

Recorto la espiga del mástil.

Corto la hendidura de la sierra

Y realizo los agujeros para fijar la hoja.

Avellano el orificio para esconder la cabeza de tornillos y tuercas

Acabamos el último lijado de todo para que queda liso y suave al tacto.

Montamos con un tensor improvisado y una cuerda provisional para comprobar los encajes… Perfecto.

Nos ponemos con el tensor de la cuerda.

Y por fin, podemos probarla.

Corte rápido y limpio. La hoja se ve algo oxidada porque aunque está sin estrenar, la compré en una web de ventas de particulares y tenía algo de tiempo (por menos de un cuarto del coste de una nueva, compré un puñado de hojas sin estrenar). El coste del material en total, no llega a 2€ ya que todo es reciclado.

Espero tus comentarios y opiniones. Queda pendiente hacerle una funda para llevarla desmontada en la mochila.

Saludos!